MUERTE
derrepente un sonido
y me despierto en un lebe suspiro
respirando y agonizando
mi amor , mi amor
no te alejes de mi te amo tanto
haora veo como la muerte
rosa tu mejilla
Amiga fiel,
incansable;
quien se apostó al lado de mi cuna
antes de mi nacimiento.
Compañera inseparable,
silente,
paciente;
con cada latido de mi corazón,
teje un pilar de su poncho.
El mismo
con el que me abrigará
el día
cuando todo esté listo.
El día
en que partamos,
para no regresar.